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martes, 24 de enero de 2012

Proyecciones 2012

Hola a todos y bienvenidos a Valor Creativo 2012.
Hace poco me cruce con un informe bastante elocuente sobre unas proyecciones económicas de la Argentina.
En este informe muestran como las variables económicas de la Argentina han ido decreciendo en los últimos años que implicará en una crisis en el país y una eventual devaluación de la moneda.

Critica del Informe: "El fin de la Argentina"
El informe tiene como objetivo vender una suscripción de un año a la revista "Inversor Global" por unos 70 dólares, para ello busca atrapar al lector asustandolo con predicciones de crisis (que por momentos lo logra) y ofreciéndoles una serie de herramientas que pueden ser útiles para sacar provecho y ganancias de la misma.
Lo malo del informe es que es muy repetitivo y dan muchas idas y vueltas sobre lo mismo, es por ello que resumí a lo esencial del informe y lo publico a continuación para que no esten 2 horas leyendo o 1 hora y media viendo el video.
Lo bueno del informe son sus proyecciones, que no son solo a largo plazo sino a corto plazo. Medidas como el recorte de subsidios, aumento de boletos de colectivos y presidentes de bancos centrales hablando sobre "apostar al país" que ya están sucediendo.

Entonces les dejo el video resumido y también el resumen.
Esperamos comentarios aquí y en nuestro sitio en facebook:

http://www.facebook.com/pages/Valor-Creativo/140097252700956

Video (ahora dura 20 minutos, antes era de 1 hora 20 minutos):



Fuente completa: http://www.findeargentina.com/oB-YXdlYmVyfFByb21vRmluQXJnU3x0YWxraW5nUHJvbW8=-oE


Resumen: ¿Se viene el fin de la Argentina?

Las crisis nunca avisan con tiempo. No tocan el timbre ni piden permiso. Simplemente se dan. Llegan sin avisar. De un día para otro.
Como ocurrió con el ex ministro Domingo Cavallo el 3 de diciembre de 2001 cuando por cadena nacional anunció el “corralito”. Al día siguiente no se podía sacar más plata de los bancos. El anuncio fue de un día para otro. No hubo ni días ni semanas para actuar.
Nos tomó a todos por sorpresa.
Pero ese no fue el único y nefasto caso de nuestra historia reciente.
En 1974 el Rodrigazo, en 1990 el Plan Bonex y unos años atrás la confiscación de las AFJPs. 
Como queda claro, en todos esos casos las crisis se dieron de un día para el otro y no nos dieron tiempo para reaccionar.
Parece una película de ciencia ficción, pero los mismos problemas que tuvimos que enfrentar en la Argentina durante los últimos 30 años se están repitiendo una vez más.
Altísima inflación, cada vez más alta. Subsidios del Estado en todas las áreas de nuestra economía. Escasez de energía. Poca nafta para nuestros autos, poco gas para nuestra industria. Controles de precios y a la importación. Un dólar oficial y un dólar paralelo más alto. Confiscaciones de las jubilaciones y vaciamiento de las reservas del Banco Central.
Todas circunstancias que muchos de nosotros ya pasamos años atrás. Y que ya sabemos cómo terminan.
Lo que llamamos nuestro “estilo de vida normal” estará  nuevamente al borde del precipicio. Y esto suponiendo que vivir con 25% de inflación anual y escasez de energía puede llamarse “estilo de vida normal”.
Más adelante le explicaré con lujo de detalles cómo estos eventos van a ocurrir. Después podrá decidir cómo actuar.
Existen dos posibilidades: 
¿El equivocado soy yo o el Gobierno?

Es imposible que un país viva con un 25% de inflación anual en forma sostenida y sin problemas. Nunca nadie, en ningún país del mundo, lo pudo hacer sin concluir en una crisis terminal.
Simplemente sé que estos procesos inflacionarios terminan en grandes devaluaciones que destruyen el valor de las propiedades y el poder de compra de nuestros ingresos.

¿Argentina nuevamente en peligro?
El problema que enfrentamos es muy simple de entender. Y no sólo eso, fue el culpable de muchas de nuestras crisis pasadas.
Desde hace tres años que nuestro Gobierno gasta mucho más de lo que ingresa, es decir, su presupuesto anual cierra con pérdidas. Esa diferencia negativa se está pagando con fuentes que pronto, muy pronto, se van a agotar.
Preste atención a los números que le voy a mostrar. Números que se basan en las estadísticas oficiales. Datos concretos y reales que informa el mismo Gobierno argentino.
En base al Presupuesto Nacional que aprobó el Congreso, el Estado perdió en 2011 más de AR$ 43 mil millones anuales.
Y esto no es lo peor, 2011 no es el primer año de déficit fiscal. En 2009 y 2010 el Gobierno también perdió dinero.
“Espere un minuto”, dirá. ¿Cómo llegamos a estas cifras, si siempre leo en los medios que Argentina logra ingresos mayores a sus gastos y que tiene superávit fiscal?
Sí, eso es lo que informa el Gobierno. Y los medios. Y eso es lo que los políticos quieren que creamos…
Pero esos números se logran implementando lo que termina llamándose “contabilidad creativa”: contabilizar como ingresos el dinero que sale de las reservas del país.
Es decir,  se está contando como ingresos corrientes el dinero que se usa de las reservas del Banco Central. Y también el dinero que sale de las reservas que tiene el Estado para el pago de futuras jubilaciones.
Es absolutamente increíble que se dé esta situación.
Para que quede bien claro este punto, vea el siguiente cuadro:

Como le comentaba, en 2009 empezó el déficit. Y ese mismo año empezaron a aparecer como ingresos corrientes los ingresos que venían de nuestros ahorros. Pero en 2011 es cuando la situación se profundizó.
El gasto del Gobierno está totalmente desbocado. Crece a un ritmo alarmante. El déficit fiscal es una bola de nieve que no se puede detener.
Se preguntará, ¿qué está haciendo el Gobierno para controlar esta situación cada vez más grave?
¿Está bajando gastos? ¿Incrementando ingresos? ¿Pidiendo deuda?
Nada de eso. Los gastos están creciendo a un ritmo de 40% anual, mientras que los ingresos están creciendo a una tasa de 30% anual. El déficit crece sin pausa.
¿Deuda? Imposible, desde que dejamos de pagar en 2002 nadie nos cree. Nadie nos presta un solo centavo. Tenemos que arreglárnosla solos.
La cuestión es, si sigue aumentando el déficit en la misma tendencia que lo viene haciendo, ¿cómo va a pagar el Gobierno estas crecientes pérdidas anuales?
Los subsidios a energía y transporte aumentaron 100% en 2011. Pasaron de 13% a 20% del presupuesto nacional. Si sigue está tendencia, en poco tiempo explicarán casi 50% del presupuesto nacional. Dados los primeros pasos que anunció el Gobierno para eliminarlos, parece que se dio cuenta de que este esquema no es sostenible.
Y me estoy olvidando del resto de los gastos del Estado que no paran de crecer en lujos como el “Fútbol para todos”, la estatización de empresas quebradas como Aerolíneas Argentinas y mucho más.
Estamos atrapados.
Nuestra gran ventaja está próxima a desaparecer
Verá, una de las grandes ventajas que tenía nuestra economía eran los llamados superávit gemelos.
Esto implicaba dos cosas. Por un lado, superávit fiscal, que no es ni más ni menos que un Estado tenga ingresos mayores a sus gastos.
Y, por otro lado, superávit de cuenta corriente, que es consecuencia del abultado superávit comercial, lo que implica que el país exporta más de lo que importa. Así recauda más dólares de los que entrega y se beneficia con una constante entrada de divisas a la economía.
Ambos superávit blindaban la economía ante cualquier problema.
Si hasta nos pudimos dar el lujo de no tomar deuda adicional desde la época del default en 2002. Y pudimos pagarle lo que le debíamos al FMI en 2006 y pasar la crisis global de 2008 razonablemente bien.
Todo eso gracias a los superávit gemelos que tuvimos por muchos años. Los aprovechamos y con creces.
Pero esa situación se está acabando. Esa gran ventaja está desapareciendo. El superávit fiscal se esfumó hace tres años y es cada vez más grande como le mostré hace un rato.
El Gobierno, a pesar de esto, siguió tranquilo ya que habrá pensado “no sólo tengo todavía el superávit comercial, sino también tengo las reservas del Banco Central. Los ahorros nos protegen¨.
Las cosas no son tan así. Por un lado el superávit comercial está decreciendo a un ritmo veloz.
Dele una mirada al siguiente gráfico…


La caída del superávit comercial es brusca. ¡Y todo esto ocurre en las puertas de un deterioro del clima internacional!
¿Se imagina los números si el mundo consolida sus problemas económicos, si sube la tasa de interés global, si el precio de la soja sigue bajando o Brasil devalúa aún más su moneda?
Podemos entender al superávit comercial como un canal bastante directo para incrementar los ahorros del país. Mientras hubo superávit comercial, nuestros ahorros crecían. Ahora que este superávit está terminando, nuestros ahorros están estancados.
O caen. En 2011 perdimos US$ 6.000 millones de reservas internacionales. El Banco Central desacumuló reservas hasta poco más de US$ 46.000 millones, un nivel que no registraba desde 2009.
Por lo tanto, a partir de este momento el Estado va a tener que financiar sus excesos con los ahorros que pudo acumular hasta hoy. Éstos no sólo no crecen sino que disminuyen de forma vertiginosa.
La cuenta regresiva ya comenzó…
Recuerde que la crisis de 2008 fue realmente profunda. Por un lado varios de los grandes bancos americanos quebraron. Se llegó a afirmar que era el fin del capitalismo. Pero al mismo tiempo en Argentina estalló la crisis del campo y se dio la confiscación y estatización de las AFJPs.
Factores externos e internos confluyeron para crear un escenario por demás complicado.
Argentina pudo pasar con éxito esta situación porque la economía todavía era robusta y fuerte. Teníamos superávit gemelos y nuestras reservas crecían.
Gracias a eso pudimos solventar la terrible salida de capitales que experimentó el país ese año. En 2008 salieron del país US$ 23 mil millones. Personas y empresas asustadas por la marcha de la economía argentina cambiaron sus pesos a dólares y decidieron resguardar su dinero de la incertidumbre económica. Y esto en un solo año.
¡En un solo año salió un monto equivalente a la mitad de nuestras reservas en el Banco Central!
¿Se imagina lo que puede pasar si tenemos que enfrentar una situación similar hoy?
Pensará, “esto no nos puede pasar nuevamente”. Pero esto es exactamente lo que pasa cuando un Gobierno gasta más de lo que recauda y se queda sin fuentes adicionales para financiarse.
Hoy, nuevamente Argentina comienza a mostrar mucho de los síntomas que vimos en 1989 y en el  2001.
Parece mentira, ciencia ficción, pero los hechos hablan por sí solos….
Como afirmó la prestigiosa economista Carmen Reinhart, reconocida por sus pares como una de las más influyentes de Estados Unidos, "no hay evidencia" de que la Argentina haya aprendido algo de su crisis de 2001…
Y la historia se repite…

La inflación está nuevamente fuera de control

El gasto del Estado está fuera de control. Y las reservas del Banco Central están nuevamente en jaque.
Como declaró el ex presidente del FMI Michel Camdessus en su visita al país en junio pasado:
“El Gobierno no debe esconder la inflación, porque luego quedará obligado a hacer un ajuste cruel…, esto es insostenible. Un país no tiene nada que ganar de una inflación alta, porque es un factor de desorden macroeconómico, y además lo pagan los más pobres como un impuesto".
Lo vivimos todos los días cuando compramos comida en un supermercado o consumimos cualquier producto o servicio: los precios suben a un ritmo mayor al 25% anual.
Es gracioso como el INDEC miente con sus mediciones. La tasa de inflación oficial en 2010 fue de 10,9%. Las mediciones privadas ubican a la verdadera inflación en el orden de 25% a 30%.
Y lo triste es que aún teniendo en cuenta el número que surge de la manipulación oficial del INDEC, Argentina tiene una de las inflaciones más altas del mundo. Venezuela, Argentina, Mozambique, Angola, Vietnam, Pakistán, Nigeria y Egipto son los líderes en inflación mundial.
El periodista de The Wall Street Journal, Taos Turner, denuncia con mucha ironía la manera cómo el Gobierno argentino se niega a tratar el tema:
"En cualquier otro país, una tasa de inflación de 10% arrancaría mucha inquietud y causaría pánico entre los políticos sobre la manera de frenar el crecimiento de los precios. Además, los funcionarios del Gobierno, en estos países, utilizarían la palabra `inflación´ para describir lo que está pasando con los precios. Pero la Argentina nunca ha sido `cualquier otro país´ y su idiosincrasia es tan infrecuente que no deja de sorprender.”
En Chile la inflación en 2011 fue de 3,9%; en Brasil, de 6,6%, y en Uruguay, de 7%. La presidenta de Brasil fijó entre sus prioridades reducir el crecimiento de los precios y en la misma línea trabajan las autoridades del Uruguay.
Una de las únicas iniciativas del Gobierno para solucionar este problema se focalizó en multar a las consultoras privadas que anunciaban los aumentos de precios verdaderos. Ocupados en ocultar lo imposible.
¡Hoy el Congreso es el único que puede anunciar los estudios de los privados que revelan la inflación real!
Otra medida gubernamental consistió en prohibir los aumentos de precios a las empresas si antes no se informa de la novedad a la Secretaría de Comercio de Moreno. Es decir, volver a los famosos y fracasados controles de precios de la década del ´80…
Nada de esto da resultado por supuesto. La inflación no para de crecer y acumula un alza superior a 170% durante los últimos cinco años. Veamos el siguiente gráfico:


La consecuencia final de esta altísima inflación, la segunda más alta del mundo después de Venezuela, es muy clara para todos los argentinos: una crisis total que destruirá la economía nuevamente.
Y la gente ya está reaccionando en consecuencia. La fuga de dólares que se está dando HOY en la Argentina es frenética.
Se estima que la salida de divisas se acercó a los US$ 24.800 millones en 2011. ¡Por encima del récord de 2008!
Como le comentaba hace un rato, en 2008 vivimos una fuga de dólares similar como consecuencia del estallido de la crisis internacional, la disputa entre el Gobierno y el campo y la estatización de las AFJP, ese año se fueron US$ 23 mil millones.
En 2011 se superó esa cifra convirtiéndose en el año récord de fuga de dólares de la Argentina.
Veamos el siguiente gráfico para tener más claridad:



La novedad de este nuevo proceso de fuga de capitales es que está mayoritariamente en manos de personas, de individuos como usted o yo. En 2007 y 2008 dos tercios de los fondos dolarizados eran de operadores mayoristas.
En 2009 y 2010 las cifras se repartieron por mitades. En cambio, ahora, el 80% de las compras de dólares son de minoristas, de personas.
Y lo más preocupante es cómo va a quedar nuestra economía si a la situación actual se le suman problemas externos. Algo similar a lo que ya pasó en 2008 puede acelerar esta situación aún más.
Y esta vez el Gobierno no va a tener herramientas para defenderse.
Lo mismo pasó en un país europeo que enfrentó una crisis muy similar en los ´90…
Yugoslavia. Y también acaba de suceder en Islandia y Grecia, pero en una escala menos dramática. La única razón por la que la situación en Grecia e Islandia no empeoró es debido al gigantesco rescate extranjero. Al rescate de la Unión Europea.
Es más, durante los últimos 100 años, este tipo de crisis económicas ha asomado su horrible cabeza en Alemania, Rusia, Austria, Polonia, Brasil, Chile, Ucrania, Japón y China.
Y ahora nuevamente en la Argentina.
Como afirma Franco Bernabé, presidente ejecutivo de Telecom Italia, la mayor empresa de telefonía de Italia y quinta de Europa: "La inflación es un riesgo importante para la Argentina y el Gobierno debería hacer de todo para impedir que se vuelva a la situación que provocó los problemas argentinos del pasado".
Esta inflación que no puede ser controlada está siendo provocada por el Banco Central, que necesita imprimir dinero a un ritmo vertiginoso para financiar los gastos crecientes del Estado.
Durante el último año, la emisión de nuevo dinero creció un 36%. De esta forma, el dinero en poder del público pasó de AR$ 99.528 millones a AR$ 135.351 millones, a noviembre de 2011.
¡Una emisión de casi AR$ 36 mil millones en doce meses!
Mientras los subsidios que mantienen los precios artificialmente bajos son otra de las muestras de que la crisis ya está con nosotros.
El tema también es muy simple de entender. Desde hace diez años cuando salimos de la Convertibilidad que las tarifas han sido congeladas al consumidor individual.
La buena noticia es que todos nosotros pagamos un precio por la electricidad, el gas o el transporte terriblemente bajo.
Para que se dé una idea, la tarifa industrial de gas en la Argentina es un 73% inferior al promedio de lo que se paga en Brasil, mientras que la tarifa básica residencial equivale al 5% de lo que se paga en Chile.
Mientras, el responsable de mantener estos precios artificialmente bajos es el Estado, que debe pagar subsidios altísimos a todas estas empresas para que puedan mantener los precios.
Un ejemplo: hoy el boleto de colectivo en la Ciudad de Buenos Aires cuesta AR$ 1,20. Si no fuera por los subsidios del gobierno tendría que costar AR$3,75. Para llegar a esto tendría que aumentar un 220%.
Mientras, el Gobierno gasta AR$ 23.267 mensuales por colectivo para mantener este sistema. Como existen 10 mil colectivos en la capital, el estado invierte AR$ 233 millones por mes en mantener los subsidios al transporte de colectivos.
Y no estoy contando todo lo que se gasta en el subsidio al gasoil que usan esos colectivos (pagan un peso por litro cuando nosotros pagamos más de cuatro) o los subsidios a otros medios de transporte, como el tren.
Todos estos subsidios son una gran bola de nieve. Fíjese en estas cifras: en 2011 se gastó un estimado de AR$ 76 mil millones en subsidios, que representan el 3,9% del PBI argentino. En el año 2006 estos subsidios sólo representaban el 1% del PBI. Un alocado e imparable crecimiento.
El otro gran síntoma de la crisis que vemos en nuestra economía hoy son las nuevas trabas a las importaciones que lanzó el Gobierno.
Esto está trayendo desabastecimiento de muchos productos. Pero es el costo que el Gobierno está dispuesto a correr para tratar de detener el deterioro de los números de la balanza comercial que muestran que cada vez exportamos menos e importamos más.
Como afirma Revista Fortuna:
“Por las trabas a la importación, faltará ropa, juguetes y electrónicos.. Como con los autos de lujo, el Gobierno le pide a las marcas que por cada dólar que sale entre otro. Es para cuidar el superávit, que sigue cayendo por la energía.”
El Ministerio de Industria impone estas medidas desesperadas. Pero lo que el Gobierno no entiende es que con estas medidas no se puede contener la tendencia de fondo.
El dólar en la Argentina  hoy está en niveles parecidos a los de la Convertibilidad.
Este dólar de casi 1 a 1 en términos reales provoca que nuestas exportaciones hoy sean caras y, en cambio, los incentivos para importar sean muy grandes. Esta nueva situación, provocada por la inflación y el déficit, es la verdadera responsable que el Gobierno no quiere mirar.
La única razón por la que esta situación evidente y que vivimos todos los días no explotó es gracias a los ahorros que acumulamos en el pasado y que nos están salvando hoy.
Podemos seguir financiando este festival de gastos y subsidios mientras podamos seguir consumiendo ahorros. Pero éstos ya se están consumiendo mucho más rápido de lo que pensamos.

El mundo en contra de la Argentina
Verá, una de las mayores explicaciones del crecimiento de la Argentina hasta 2008 está focalizada en el excelente contexto internacional que nos tocó vivir.
Por un lado, Brasil nos dio una gran ayuda con su tipo de cambio cada vez más barato. En 2003, por cada dólar, había que entregar 3 reales. Hoy sólo 1,85 reales.
Esto provocó que nuestros productos fueran baratos en reales, por lo que pudimos aumentar fuertemente nuestras exportaciones a Brasil.
Por otro lado, el gran aumento la cotización internacional de la soja hizo que, por el efecto precio, también subieran de forma muy importante las exportaciones relacionadas a ésta.
Y por último, las bajas tasas de interés que se dieron en Estados Unidos durante los últimos años ayudaron, y mucho. Esto logró que los capitales no se quisieran ir aun más del país y por otro lado y más importante, ayudó a que los precios de los commodities, entre ellos la soja, se mantuvieran altos.
Todo este gran combo de “ayuda internacional” permitió que luego de la devaluación y salida de la convertibilidad en 2002 nuestro tipo de cambio que fuera alto. De esta forma tuvimos un dólar “caro” que eso estimulaba las exportaciones y frenaba las importaciones.
Gracias a esto el saldo del balance comercial argentino fue muy positivo por muchos años. Esto permitió la entrada de dólares y de esta forma pudimos solventar la fuga de capitales sin problemas.
Pero lo que los políticos no quieren mira es que…

Hoy el dólar está casi igual que en el 1 a 1

A pesar de que el dólar cotiza hoy a más de cuatro pesos por unidad, si contamos los efectos de la inflación en pesos con un tipo de cambio que casi no se movió, llegamos a esta sorprendente conclusión.
Esto, por supuesto, está destruyendo nuestras exportaciones y provocando que el ingreso de dólares que supo haber en nuestra economía desaparezca.
Como todos sabemos, durante los últimos cinco años la inflación promedio en la Argentina estuvo en torno a 22% anual. Esto quiere decir que en cinco años los precios subieron 170%.
Por otro lado, la devaluación del tipo de cambio fue, en promedio, de tan sólo un 8% anual. El 2 de enero de 2007, según datos del BCRA, el dólar estaba en AR$ 3,09. Cinco años más tarde, la cotización es de AR$ 4,31. Estamos hablando de una suba de 39,5% en el tipo de cambio.
Hagamos los números. Si los precios subieron un 170% en la Argentina, para que nuestros productos sigan siendo igual de atractivos para el mundo, nuestro tipo de cambio tendría que haber subido un 170% también.
Pero el tipo de cambio sólo subió un 39,5% en cinco años.
Y esto nos lleva a la conclusión que durante los últimos cinco años hubo una inflación de 130,5% en dólares. Es decir, nuestros productos están 130,5% más caros para vender al exterior.
¿A usted le parece que podemos exportar con estos números? Por supuesto que no. Y esa es la causa por la que el crecimiento de nuestras exportaciones se detuvo y las importaciones están creciendo tan fuerte.
A medida que la inflación siga profundizándose y el tipo de cambio siga estable, la bomba de tiempo será mayor.
Lo invito a ver el siguiente gráfico para que la situación sea más clara aún:


En concreto, como se desprende del gráfico anterior podemos ver que el dólar se encuentra solamente un 10% por encima de los valores de la Convertibilidad cuando se lo corrige por inflación. En un presitigoso matutino argentino salió como nota de tapa la “Vuelta del deme dos en Madrid y Miami”, indicando cuan barato está el dólar en nuestro país.
Como dice el viejo adagio de los bancos centrales…. “¿cómo saber cuándo una moneda va a tener una fuerte devaluación?”
La respuesta es simple: cuando el presidente del Banco Central o la cabeza económica del país tiene que salir en la televisión para negar cualquier movimiento en la moneda.
¿¿Y adivine quién salió a hablar del dólar? Sí, adivinó. Nuestra Presidente dijo en julio pasado: “Hay que convencer a los argentinos para que apuesten al país y no al dólar”.
Luego, el ex ministro de Economía y actual vicepresidente, Amado Boudou, señaló que no se esperan fluctuaciones bruscas para el dólar en la Argentina. ¿Será una señal de algo?
Y es lógico que esto pase. Lo último que quiere un gobernante cuando no le queda otra alternativa que devaluar es darle una advertencia o pista a la gente. Entonces ellos tienen que negar, negar y negar. Una vez que ya se devalúa es muy tarde para que los inversores o los ciudadanos actúen.
Varios economistas de renombre internacional ya están notando esta realidad.
Por ejemplo, el economista turco estado-unidense Nouriel Roubini es muy duro sobre el futuro de la economía argentina.
Roubini es conocido como el “Doctor Catástrofe” por haber predicho la crisis argentina de 2001, la de Estados Unidos 2008 y la actual crisis griega. Fue cuestionado duramente después de cada anuncio. Pero el tiempo le terminó dando la razón.
Por supuesto que ni el Gobierno ni los medios están interesados en las opiniones de este tipo de economistas con prestigio mundial…
Roubini, en una visita a la Universidad Di Tella en Buenos Aires,  afirmó sobre la economía argentina: “La marcada apreciación del peso afectará la competitividad y las exportaciones. Mientras tanto, sólo por cierto tiempo, el país gozará de un crecimiento artificial”.
Luego el “Doctor Catástrofe” afirmo que observaba con preocupación la economía argentina actual: excesiva inflación, tasas de interés negativas e incertidumbre jurídica. Por encima de eso, el economista nota una peligrosa sobrevaluación, que le hace evocar la convertibilidad. Nos aconseja, que si hemos perdido la memoria, nos miremos en el espejo de Grecia.
Y finaliza diciendo, “el modelo  de la Argentina no es sustentable”.
Y todo se puede complicar mucho por…

El boom de la soja no será para siempre

Los impresionante aumentos en los precios de la soja y otros alimentos que exportamos fueron algunos grandes protagonistas que nos permitieron crecer durante los últimos años.
Pero la crisis internacional está amenazando este escenario y esto puede ser fulminante para
Argentina también.
Como afirma José Juan Ruiz, economista jefe del Banco Santander para América Latina, “el ciclo alcista de las materias primas, que tantos beneficios trajo a la economía argentina en los últimos años, comenzó a encontrar sus límites”.
Ruiz, que sigue con particular celo estas cotizaciones por el impacto que pudieran tener en las economías donde el grupo tiene presencia, cree que los precios, en general, enfrentarán un recorrido bajista al cabo de los próximos dos años, motivado tanto por cuestiones financieras (progresivos aunque leves endurecimientos monetarios) como por un mayor equilibrio entre oferta y demanda.
"Hay que entender que los altos precios que hemos visto en los últimos tiempos estimularon la producción en un contexto en el que la demanda disminuye su crecimiento, lo que hace que vayamos hacia un nuevo equilibrio", vaticinó.
Respecto al impacto de las tasas de interés mundiales sobre países como Argentina, fue preocupante. "Habrá que ver cómo juega en su memoria un dato histórico: en cuatro de las últimas cinco ocasiones que el mundo comenzó a subir las tasas, América Latina sufrió una crisis”, recordó.
Aunque la Reserva Federal ya anunció que Estados Unidos mantendría sus tasas de interés mínimas hasta mediados de 2013, son varias las economías emergentes grandes que están iniciando aumentos en sus referenciales para contener sus propios procesos inflacionarios.
Mientras nuestro tipo de cambio está en niveles de la convertibilidad y el mundo se transforma en una amenaza para la Argentina, en nuestro país…

Los inversores más inteligentes hacen algo

Los inversores más sofisticados de la Argentina ya se están moviendo.  Ellos vivieron esta situación muchas veces. Y si son ricos es porque supieron aprovechar estas situaciones muchas veces.
Ya están actuando ante la preocupante realidad de la economía argentina. Ya están moviendo su patrimonio e inversiones a lugares más seguros y con mayor potencial.
Esto es lo que está haciendo por ejemplo Eduardo Costantini, uno de los mayores inversores inmobiliarios de la Argentina.
A través de su holding Consultatio, cerró un acuerdo de compra de un importante terreno en la localidad de Key Biscayne, en Miami, donde planea construir un complejo residencial e invertir US$ 278 millones.
De esta forma Costantini se adelanta a la crisis y comienza su salida de fondos de la Argentina.
Pero esta no es la primera inversión que Consultatio hace fuera del país. Dos años atrás también comenzó a apostar a Uruguay. La empresa está impulsando la construcción de “Las Garzas Blancas”, un country exclusivo de 450 viviendas en un terreno de 240 hectáreas, con un costo de inversión estimado en US$ 60 millones, según publicó la revista Noticias.
Costantini no está solo en su interés por Uruguay. Alan Faena, el dueño del hotel más lujoso de Puerto Madero, en cambio, avanza con su intención de instalar en Punta del Este una iniciativa similar al Art District emplazado en la Ciudad de Buenos Aires.
Pero el inversor argentino más agresivo es sin duda Eduardo Elsztain. Él también está invirtiendo los fondos de su empresa en forma agresiva en el mercado de propiedades de Estados Unidos.
En 2009 realizó su primera compra de la cadena de hoteles Hersha Hospitality Trust, una sociedad que administra 73 hoteles bajo franquicias de cadenas de lujo invirtiendo sus primeros US$ 14 millones.
Pero esta fue la primera, no la única, ya que luego de esa jugada ha comprando varios edificios de departamentos y oficinas en Nueva York que superaron inversiones por US$ 150 millones.
En otras palabras, tres de los más grandes inversores argentinos comenzaron a invertir fuertemente en el exterior hace dos años. ¿Le parece que esto es casualidad?
No, sin duda no es casualidad. Las mayores empresas e inversores del país saben que enfrentamos muy serios problemas, entonces están protegiendo sus activos invirtiendo en otros países.
Como le mostré en este reporte, no es difícil, luego de un poco de análisis, conocer el peligro que la economía argentina presenta. Los riesgos son cada vez más altos para nuestra economía y los grandes inversores reaccionan en consecuencia.

Tenemos la segunda inflación más alta del mundo
Con una inflación que supera el 25% anual sólo somos superados por Venezuela. Nunca en la historia económica del mundo un país pudo soportar muchos años esta tasa de inflación sin caer en una crisis…


Los precios de los servicios públicos están artificialmente bajos y se van a disparar
Desde hace diez años que los precios de la electricidad, transporte y gas, por ejemplo, no se tocan. Están artificialmente bajos mantenidos por subsidios del Estado. El Estado duplicó durante el último año los subsidios que tiene que pagar para mantener esta situación. Cuando esta olla se destape los precios deberán subir, por lo menos, un 200%.


El déficit fiscal del Estado crece vertiginosamente
Hace tres años que el Estado pierde plata y financia esa pérdida con aportes de los ahorros del país. En 2011, el déficit superó los AR$ 43 mil millones. Los gastos crecen a un ritmo de 40% anual mientras que los ingresos son menores al 30% anual. Dentro de poco los ahorros no alcanzarán para pagar este despilfarro…


El dólar está casi igual que en la Convertibilidad
Como consecuencia de la inflación alta y del tipo de cambio estable, el tipo de cambio real está casi igual que en la época de la Convertibilidad. Esto está destruyendo nuestro comercio exterior y provocando el fin de nuestra economía. Al Gobierno no le queda otra que devaluar tarde o temprano…


El superávit comercial está desapareciendo mientras se fugan cerca de US$ 25 mil millones 
El tipo de cambio casi igual al 1 a 1, sumado a la situación del mundo que ya no es tan favorable a la Argentina, están destruyendo nuestro comercio internacional. Están entrando muchos menos dólares al país y se hace cada vez más difícil solventar la fuga de capitales que se está dando. En 2011 se fueron US$ 24.800 millones, y superamos el récord registrado en 2008. ¿Cómo vamos a solventar esta salida? Nadie lo sabe…


El Banco Central está inundado de deuda incobrable del Gobierno
Muchos piensan que el déficit fiscal y la salida de dólares la vamos a pagar con los fondos del Banco Central. Pero este Banco Central está cerca de tener patrimonio neto negativo si sacamos lo que debe el Gobierno. Esta deuda pasó de AR$ 30 mil millones un año y medio atrás a más de AR$ 100 mil millones en la actualidad… Si hay una crisis de confianza, la supuesta seguridad de nuestro Banco Central puede tambalear…

¿Qué puede hacer, ante esta situación para protegerse y hacer más dinero?

Entonces, vamos a las medidas concretas que tendría que implementar cuanto antes…
PASO 1. PONER PARTE DE SU DINERO FUERA DEL ALCANCE DEL GOBIERNO (es totalmente legal y mucho más fácil de lo que piensa)

PASO 2: CÓMO COMPRAR LOS ACTIVOS MAS SEGUROS DEL MUNDO, QUE POR OTRO LADO VAN A INCREMENTAR SU VALOR DURANTE LA CRISIS

El oro subió desde US$ 256 a US$ 1.600 desde el año 2000. Eso es un aumento de 525%. La plata pasó de US$ 4,02 a US$ 30. Eso es un aumento de 650%.
En resumen, la plata es la mejor protección contra una crisis del dinero global.
A medida que el dólar se devalúe, la plata será cada vez más demandada como dinero.
Y cuando esta demanda se concrete, el precio de mercado libre de la plata es probable que vuelva a alrededor de 1/16 del precio del oro. Cuando el oro alcance los US$ 2 mil la onza, y suponiendo que el precio del oro es 16 veces el precio de la plata, ésta debe llegar a un valor aproximado de US$ 125. Un experto en divisas como Chris Weber cree que es probable que la plata llegue a US$ 187 la onza.
Si eso ocurre, usted podría obtener ganancias de alrededor de 500% si concreta la inversión hoy.

Los siguientes pasos no se explican ya que requieren suscripción a la revista, igual los menciono:

PASO 3: EL SECRETO DE 100% DE RENTABILIDAD

PASO 4: INCORPORE EL ACTIVO QUE PUEDE SALVAR EL FUTURO FINANCIERO SUYO Y DE SU FAMILIA, SIN IMPORTAR CUAN COMPLICADA LA CRISIS SEA

Autor: 
Federico Tessore
Director
Inversor Global
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Espero que les haya gustado y comenten!!!
Atte,
Valor Creativo.

3 comentarios :

  1. No creo que la Argentina entre en crisis... no puede pasar otra vez :( ?

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  2. Fede otra vez
    Vos te presentas en el video!!!.
    el mismo pedo con distinto olor!!!!!
    Por insistir tanto te queda bien el refran:

    EL BURRO COJE NO POR PIJON SINO POR BURRO
    Cuidado gente a caminar pegado a la pared.

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    Respuestas
    1. Me olvidaba...
      Leo no le garques el negocio...

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